Desembarca en Chile la octava generación del Porsche 911

El Porsche 911 suma una nueva generación, el octavo peldaño de su escala evolutiva. Se le denomina 992, y lo interesante es que pese a los muchos cambios con los que se presenta, este bólido alemán mantiene gran parte de los atributos que lo hicieron brillar en septiembre de 1963, cuando fue presentado en el Salón de Frankfurt.

Las dimensiones externas anuncian algunos milímetros menos en la longitud, para quedar en 4.519 mm, claro que es notablemente más ancho, punto en el que se informan 45 mm de ganancia en la trocha frontal y 44 mm más en el eje trasero, robustez que se ve potenciada con unas llantas de 20” adelante y de 21 pulgadas atrás; es la primera vez que se opta por un calce asimétrico en un 911.

Visualmente destacan los faros -ledes obviamente- de cuatro puntos, el capó provisto de una hendidura central, y los enormes cuartos traseros que le brindan mayor superficie a esa barra de luces continua, en cuyo centro están incrustadas las letras que anuncian el nombre del fabricante. La zaga culmina con un alerón activo, que abarca todo el ancho, componente que se adecúa a los diferentes usos que se le puede dar a este ejemplar; incluso contribuye al rendimiento de combustible, lo que en estos casos no es el punto más relevante.

Pese a su pedigrí el habitáculo se muestra simple y funcional, sin ornamentos excesivos ni luces parpadeando por doquier. Cinco marcadores analógicos dan vida al clúster, un toque clásico sin duda, destacando además la presencia de una pantalla táctil de 10.9” que brinda acceso al evolucionado sistema de infotenimiento Porsche Communication Management. La consola donde se ubica la selectora de cambios ostenta algunas teclas y perillas, la cantidad justa por cierto, y el pomo de la caja PDK es un elemento que brinda ese conveniente sello de modernidad al cockpit.

Al reinventado Porsche 911 lo anima un motor biturbo bóxer de seis cilindros, en el que se despliega una cilindrada de 3.0 litros. Está en condiciones de producir 450 CV, 30 más que la unidad saliente, mientras que el torque se elevaba hasta los 530 Nm, lo que significa 30 Nm adicionales; el arribo de esta planta motriz saca de la zona media a los ejemplares GTS. Para administrar los erogues de esta unidad motriz se recurrió a una transmisión PDK de ocho velocidades, conjunto que, según anuncia la marca, nos permite correr a más a 308 km/h en sexta velocidad.

Otra gran novedad la representa la suspensión PASM adaptativa, mecanismo que además de ofrecer unos optimizados órganos mecánicos, incluye conexión vía fibra óptica para comunicarse, de modo independiente, con los amortiguadores para así adaptar su rigidez a las condiciones del camino. No podemos dejar sin mención el Modo Wet, una ayuda electrónica que perfecciona la respuesta de este bólido cuando se conduce sobre asfalto mojado; es una de las grandes novedades de esta octava generación. Este legendario deportivo alemán llega a nuestro país en las variantes Carrera S y Carrera 4S, esta última con tracción integral. Los precios son 159.900 dólares (S) y 100 mil dólares (4S); se espera una venta anual de 37 unidades.

Porsche 911 - Octava generación
La suspensión PASM adaptativa se comunica en forma independiente con los amortiguadores para adaptar su rigidez a las condiciones del camino.
Porsche 911 - Octava generación
Motor biturbo bóxer 3.0l de seis cilindros que eroga 450 CV y 530 Nm de torque.
Porsche 911 - Octava generación - Interior
El habitáculo se muestra simple y funcional, sin ornamentos excesivos ni luces parpadeando por doquier.

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