Kia Optima GT, cuando la elegancia se mezcla con la deportividad

Junto con presentar el facelift de la berlina Optima, la firma surcoreana introdujo una versión deportiva denominada GT, la que llegó para reemplazar al nivel de equipamiento GT Line. Claro que esta vez no se trata sólo de una sigla pomposa, porque en el citado modelo está presente una enérgica motorización turbo GDi de 2.0 litros que entrega 241 caballos.                                                                    

Kia Motors se ubica en los primeros escalones del ranking de ventas en Chile, avance que ha logrado a punta de grandes esfuerzos, entre los que se cuenta el constante robustecimiento de su gama de productos, la aplicación de bonos muy convenientes y, por supuesto, el considerable aumento en la calidad de los modelos ofrecidos. En este ámbito también destaca el desarrollo de automóviles altamente tecnológicos, como es el Niro, y de algunos ejemplares orientados al alto performance, como el caso del Stinger.

Pero ahora es tiempo de hablarles del Optima, de esa elegante berlina que hace un par de meses estrenó un ajuste de diseño, impulso que fue aprovechado para darle luz verde al Optima GT, el nivel más alto dentro del citado line up. Si bien se trata de una variante generosamente equipada, en ella ese punto no es lo más relevante, porque el ser reemplazado el apellido GT Line por GT a secas, este Optima asume la responsabilidad no menor de ser el segundo modelo más deportivo de la marca; se ubica un escalón más abajo que el Stinger.

En materia de diseño podemos decir que luce una carrocería señorial, una arquitectura imponente en la cual destaca la extensa longitud y también la amplia distancia entre ejes. De proa a zaga mide 4.855 mm, mientras que el ancho se alza hasta los 1.860 mm y la altura hasta los 1.465 mm; de entrevías presenta 2.805 mm.

En la vista lateral se advierte que posee voladizos discretos, que el capó es tan largo como el olvido… como lo describiría Pablo Neruda, y que el tercer volumen se funde muy bien con ambos pilares C; dentro del baúl caben 450 litros de carga, con todos los asientos operativos. Merced a esos 145 mm de distancia libre al piso, el colosal Optima GT se posa gallardamente sobre el asfalto.  

Un cockpit bien concebido   

El habitáculo es amplio, con butacas frontales anatómicas, un volante con el borde inferior plano y pedales cubiertos de aluminio, detalles que por supuesto concuerdan con la naturaleza deportiva de este ejemplar. El puesto de manejo es ergonómico, fácil de utilizar, y la presencia de sensores y de una cámara con visión en 360° facilita las maniobras en espacios reducidos.  

Claro que no todo es miel sobre hojuelas, porque advertimos una inexplicable -considerando el área disponible- escases de vanos portaobjetos, un clúster demasiado convencional y una pantalla táctil de 7”, un tamaño más adecuado para un Morning que para esta enorme berlina.  

La calidad de los materiales y de las terminaciones no tiene bemoles, al menos no de esos que merecen ser analizadas con detenimiento. No obstante, considerando que por este Optima hay que desembolsar casi 23 millones de pesos, hubiese sido más adecuado cubrir la consola central con aluminio en lugar de utilizar ese polímero gris, material que le resta apariencia y percepción de calidad a todo ese sector.

Las iniciales GT están grabadas en la aplicación metálica del volante y en los respaldos de los asientos, y un detalle que alegra el ambiente es que el tapiz considera pespuntes rojos, aunque ese recurso no destaca en el cobertor del cuello de la selectora de cambios, en la empuñadura del volante ni tampoco en la tapa que cubre el apoyabrazos central.     

Una berlina que sabe correr  

Cuando las letras GT están inscritas en un modelo, este debe hacerse cargo de ellas, debe merecerlas. Y eso es precisamente lo que hace este Optima, ganarse el derecho a pertenecer al selecto grupo de las berlina Gran Turismo.

En el vano frontal habita una planta motriz turbo gasolinera GDi (inyección directa), un bloque de 2.0 litros del que emana una potencia máxima de 241 CV a 6.200 rpm y un torque de 353 Nm de los 1.350 giros por minuto. Para asumir estos erogues se recurrió a una transmisión automática de seis velocidades, conjunto que ofrece la posibilidad de operarse como una caja manual mediante unas levas instaladas en el volante; a los fanáticos de la eficiencia les informamos que se anuncia un rendimiento mixto de 12 km/l.

El motor empuja en todas las situaciones, mostrando gran elasticidad y una imperturbable respuesta incluso en rutas ascendentes. El golpe de tracción es más notorio cuando se utiliza el modo Sport, que es uno de los cuatro programas que ofrece el conjunto transmisor; también podemos optar por las modalidades Eco, Confort y Smart.

Nos impresionó lo ágil que es considerando su tamaño, lo bien que dibuja las curvas a pesar de su extensión. La transferencia de peso es progresiva, como debe serlo en un ejemplar deportivo, y otra de sus cualidades proviene de la dirección, sistema eléctrico que se comporta como si fuese de la vieja usanza, es decir con componentes mecánicos en lugar de un electromotor.

Lo bueno es que la suspensión es turística, suave en la ciudad y aplomada en la carretera, siendo lo único criticable que la proa, debido a su extensión, se clava bastante cuando forzamos la frenada. Y dentro del mismo contexto, los frenos se fatigan más rápido de lo que deberían hacerlo, porque cuando se dispone de un motor poderoso y de una plataforma así de perfecta, que nos invita a “jugar”, lo más razonable es que la calibración de los frenos esté al mismo nivel; claro que en exigencias normales no dan señales de agotamiento.

El Optima GT nos deleitó con su buen desempeño, punto en el que no podemos olvidarnos de la rápida respuesta de la caja automática. En modo Sport la unidad motriz ruge, así literalmente, un estímulo para los puristas que en ningún caso se tornará molesto para los demás ocupantes. Es una berlina de Gran Turismo, esas dos letras le calzan perfecto, y nos quedó bastante claro que este Optima puede pararse al lado del Stinger sin sentirse fuera de lugar.  

Kia Optima GT
En esta versión destacan las llantas de 18″ y la doble salida de escape.
Kia Optima GT
El frontal es agresivo, aerodinámico y acorde con los lineamientos estéticos de esta marca.
Kia Optima GT
El puesto de manejo es fácil de asimilar, siendo su ergonomía uno de sus mayores atributos.
Kia Optima GT - Asiento trasero
En la banca trasera no hay restricciones de espacio, pudiéndose acomodar tres adultos.
Kia Optima GT - Transmisión
En la variante GT sólo está disponible una caja automática de seis velocidades.

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