Ford Puma, ¿el felino perdió sus garras?

Antes de hablarles del Puma versión 2020, comenzaremos la narración recordando al modelo original nacido hace 22 años en la filial alemana de Ford Motor Company. El citado coupé, tipología que le calza a pesar de tener portalón trasero, se mantuvo activo por cinco años, tiempo que le bastó para dar pie a la formación de clubes, categorías de pista y divisiones de rally, destacando entre sus cualidades técnicas la presencia de la misma plataforma que en ese entonces sostenía a la versión europea del Fiesta.

Si bien no se trataba del ejemplar más extremo concebido en las instalaciones de Colonia, el compacto Puma se las arregló para forjar su prestigio sobre la base de la agilidad, merced a su bajo peso y mediante la posibilidad de optar por una planta motriz Zetec de 1.7 litro de la que brotaban 155 CV; con el citado erogue se movían fácilmente los 1.040 kilos que pesaba el vehículo. Corría a 205 km/h y aceleraba de 0 a 100 km/h en 8 segundos.

Para la infelicidad de los puristas el regreso del Puma no es tan glorioso como lo hubiesen deseado, porque vuelve al mercado europeo convertido en un crossover, algo así como un hatchback equipado con mayor despeje a piso y en cuya vestimenta predominan los detalles aventureros por sobre las soluciones deportivas. Está claro que la tendencia mundial apunta hacia este segmento, pero no nos parece correcto utilizar un nombre casi de culto para empujar las ventas de un ejemplar que nada tiene que ver con su antepasado; lo mismo sucedió con el Eclipse de Mitsubishi.

Este nuevo Puma, que perdió las garras y los colmillos, estará equipado con un pequeño motor de 1.0 litro, que entrega 125 o 155 caballos, bloque que actuará asociado a un sistema de hibridación denominado EcoBoost Hybrid; se anuncia además la presencia de un motor diésel (120 CV). Este modelo fue creado para competir principalmente con el Citroën C3 Aircross y Seat Arona, aunque nos parece que el crossover galo es el más especializado del trío.

Ya se ha convertido en tendencia que las marcas retomen algunos de sus nombres históricos, para captar compradores, estrategia que funciona en la mayoría de los casos. Pero lo ideal es que al menos se respete la tradición del apelativo resucitado, porque si esa regla básica no se va a cumplir, probablemente en el futuro veamos las variantes SUV de un Mustang o de un Thunderbird… esperamos que eso no pase.

El Puma debutará próximamente en el mercado europeo, ubicándose entre el EcoSport y el Kuga, pero sin planes de reemplazar a ninguno de esos ejemplares.
El interior es sencillo, con la carga tecnológica justa para este segmento, y la presencia de una caja de cambios manual anticipa que su precio no será elevado.
El Puma original debutó en 1997, sobre la plataforma del Fiesta. Se le consideró un coupé, pese a tener portalón trasero, y es recordado por sus muchas actuaciones en el motorsport.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.