Infiniti QX80, un japonés que conquistó Norteamérica

En la década de los setenta las marcas japonesas vieron una excelente oportunidad en el mercado estadounidense, pero en esa nación también hay fabricantes locales por lo que, un poco antes de los noventa, se dictaron reglas comerciales que acotaban el número de automóviles extranjeros que podían ingresar a Estados Unidos; una medida entendible claro está, que velaba por los intereses de la industria local.

Pero el ingenio de los nipones es inagotable, por lo que hallaron un modo de seguir en el juego sin desobedecer las normas vigentes. Fue así como Honda, Nissan y Toyota crearon las divisiones de lujo Acura, Infiniti y Lexus, respectivamente, marcas con centros de producción emplazados en Estados Unidos y con un line up concebido de manera específica para responder a las exigencias y necesidades de ese mercado.

Pero ahora queremos hablarles de Infiniti, la marca premium de Nissan, fabricante que se mantiene activo desde 1989 y de cuya autoría son algunos ejemplares altamente valorados, como el Q60 Coupé, el crossover QX30 y el portentoso QX80, SUV de alta gama del que detallamos sus orígenes, cuando la marca decidió incluir en su abanico un producto “full size” equipado con una poderosa planta motriz V8.

Todo comenzó en 2004, con el arribo del QX56, modelo que se transformó en el cuarto ejemplar equipado con motor de ocho cilindros y el tercero de la marca en disponer de tracción integral. La segunda generación fue develada en 2011 y en ella se volcaron innumerables avances tecnológicos, como el bastidor de alta rigidez y la inyección directa de combustible, sin olvidarnos de las asistencias electrónicas Advertencia de Punto Ciego (BSW) y Aviso de Cambio Involuntario de Carril (LDW), entre otras.

En 2015 el modelo recibió una nueva planta motriz, por lo que su denominación pasó de QX56 a QX80. El nuevo bloque era un V8 de 5.6 litros, una poderosa planta de poder de la que emana una potencia máxima de 400 CV y que está unida a una transmisión automática de siete velocidades. Pero además de los aportes técnicos, el QX80 ganó un look mucho más moderno y menos cuadriforme, merced al Centro de Diseño Atsugi (Japón), cuyos artistas logran combinar correctamente la solidez de las formas geométricas con la fluidez de las líneas orgánicas.

En nuestro país Infiniti es representado por SKBergé, y para atender a sus clientes dispone de un elegante salón de ventas ubicado en La Dehesa. En 2012 la marca llegó oficialmente a nuestro territorio, en ese momento con seis modelos, dejando atrás varios años de importación directa y especulaciones que señalaban que Nissan se haría cargo de sus acciones comerciales.

La primera generación fue bautizada QX56, y claramente su diseño era menos deportivo que el del modelo actual. El nuevo QX80 exhibe una carrocería mucho más imponente.
El Prototype 9, un bólido experimental inspirado en los años 40, nos indica que a Infiniti le gusta sonar, ir más allá del simple desarrollo de modelos de producción.

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