Mahindra KUV100, el primero de su especie

El KUV100 es uno de esos ejemplares difíciles de catalogar, porque su tamaño corresponde al de un citycar, aunque exteriormente luce la recia estampa de un sport utility. En la cabina algunas soluciones parecen extraídas del pasado, pero al finalizar la prueba entendimos que este Mahindra no tiene un rival directo, sino que es el primero de su especie.   

Seguro que se estarán preguntando ¿qué pasa con el JAC S1 y Suzuki Ignis?, porque a simple vista estos dos modelos compiten con el KUV100. Sucede que este Mahindra no es un hatchback vestido de excursionista, sino que es un auténtico SUV en el que sólo su tamaño compacto lo acerca a los citados ejemplares.

Tal como lo anunciamos, el look exterior es el que debe tener un SUV, o un City SUV como lo define la marca. Se muestra robusto gracias a los trazos curvos presentes en la carrocería, destacando además la presencia de un frontal colmado de carácter e identidad; el borde inferior cuenta con protecciones de resina, detalle que por supuesto refuerza su apariencia.

En la zaga el portalón abre hacia arriba y el neumático de repuesto está dentro del maletero y no empotrado en la puerta, lo que nos parece una decisión muy acertada; en esta tipología es fácil dejarse llevar por el entusiasmo. Las cotas exteriores son 3.675 mm de largo, 1.715 mm de ancho, 1.655 mm de alto y 2.385 mm de distancia entre ejes; el compartimiento de carga admite 243 litros.

En el habitáculo no abunda el espacio, sobre todo en la banca trasera, algo que esperábamos considerando el menudo tamaño de la carrocería. Los polímeros rígidos dominan el ambiente, y en lo que respecta a terminaciones se podría haber realizado un mejor trabajo en los sectores más expuestos, como en la consola central y cobertores de las puertas.

El puesto de manejo no presenta complicaciones, es sencillo y bastante funcional, cualidades que dejan sin efecto la presencia de un volante de diámetro exagerado, como si lo hubiesen trasplantado de un XUV500. La selectora de cambios está ubicada en la consola, como en algunos furgones de reparto, mientras que el freno de mano está un poco más abajo y se presenta en la forma de una palanca que se jala o retrae; estas peculiaridades no son fáciles de asumir de buenas a primeras.

Doble personalidad

Concordante con su tamaño, al KUV100 lo anima una planta motriz de cubicaje y potencia acotados. Se trata de un bloque gasolinero 1.2 litro que produce 82 CV a 5.500 rpm y un torque de 115 Nm desde las 3.500 vueltas por minuto; la transmisión es mecánica de cinco velocidades.

No es tan liviano como aparenta, registrando 1.610 kilos sobre la báscula (PBV), por lo que al citado motor, en ciertas situaciones, esos 82 caballos no le bastan para obtener la agilidad que se requiere en los adelantamientos o al enfrentar caminos con pendiente positiva; lo que queda es valernos de los desarrollos menores de la caja, lo que por supuesto afectará el consumo y elevará la sonoridad.

Bajo exigencias normales, es decir rodando a 100 km/h constantes en carretera, el bloque denominado mFalcon se comporta mucho mejor, y si sabemos gestionar la marcha en base al tacómetro la oferta de torque será bastante generosa; entre 4.000 y 5.000 rpm está la zona útil de este pequeño motor. No obstante lo notamos algo nervioso, “enrollado” como se suele decir, condición que de inmediato hace sentir la ausencia de una sexta marcha, de un escalón que permita estabilizar las revoluciones.

En ruta agreste la suspensión brilla con luz propia, demostrando una inagotable capacidad para engullirse los baches. El tren trasero es rebotón, eso está claro, pero no al punto de afectar la trayectoria o tornar indócil el manejo sobre calamina o ripio; y el mismo peso que afecta el manejo en la ciudad, lo beneficia en terrenos menos civilizados.

La dirección eléctrica permite maniobrar fácilmente en espacios reducidos, aunque el escaso feedback condiciona su operación en otros escenarios, no al extremo de tornar peligrosa la conducción pero igual restándole puntaje a este ítem. Los frenos sufren con el calor y polvo acumulados, debilidad típica de los sistemas provistos de tambores traseros, flaqueza que el ABS se encarga de atenuar de un modo muy eficiente.

Probamos la variante tope de gama, el nivel Deluxe, en cuya lista de equipamiento se ofrece doble airbag, control de estabilidad, sensor de retroceso, pantalla táctil de 7”, paquete eléctrico full, aire acondicionado y guantera refrigerada, entre otros aditamentos. Cuesta $8.090.000, un competitivo precio que se reduce hasta $7.390.000 cuando se opta por el financiamiento gestionado por Amicar.

El KUV100 pertenece a la categoría City SUV, un formato inaugurado por este ejemplar y que seguramente será replicado por otros fabricantes.
En el puesto de manejo llama la atención que la selectora de cambios está ubicada en la consola, y que el freno de mano se presenta como una palanca que se jala o retrae.
La banca trasera ofrece espacio acotado, para tres viajeros claro está, pero con bastantes restricciones de movilidad para quien se ubica en medio.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.